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Y entonces… llegó el AfTCA

Solo por si acaso no ha logrado escucharlo, decirle que en un momento en que gran parte del mundo parece enfriarse con la idea del libre comercio, hay al menos una región que está cada vez más entusiasmada: y esta, no es otra que… África.


Durante el transcurso de este año, 54 de los 55 estados del continente, se suscribieron a un área de libre comercio que abarca 1.300 millones de personas y una producción de más de $ 3 billones. Lamentablemente, Eritrea sigue al margen de esta hazaña.



El proyecto ha cobrado un fuerte impulso político, pasando de su concepción a la promulgación ¡en menos de tres años!


Cyril Ramaphosa, presidente de Sudáfrica lo ha calificado como el intento más audaz del continente que dará vida a los ideales panafricanos propugnados hace medio siglo por líderes independentistas como Kwame Nkrumah.


En África, el colonialismo dejó un continente balcanizado de economías principalmente de subescala. La mayoría de los países que componen el continente, tienen fronteras arbitrarias y dieciséis son sin litoral. El Área de Libre Comercio Continental de África es una oportunidad para restablecer el continente no solo a su propia imagen sino bajo sus propios intereses.


Sin embargo, todavía hay un gran trabajo por hacer. Dado que solo alrededor del 16 por ciento de las exportaciones africanas se comercializan dentro del continente, frente a casi el 60 por ciento que es comercializado para Asia y el 70 por ciento para Europa. No obstante, cabe destacar que los países africanos han acordado reducir los aranceles a cero en el 90 por ciento de los bienes. Según la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África, esta y otras medidas de facilitación del comercio, deberían aumentar el comercio intracontinental en más del 50 por ciento en cuatro años.



Evidentemente, más comercio podría traer muchas ventajas. Actualmente, son demasiados países africanos los que se encuentran atrapados en acuerdos comerciales de tipo colonial: exportando materias primas e importando productos manufacturados. El área de libre comercio fomentará tanto la especialización, como las exportaciones de mayor valor agregado. Las diversas investigaciones realizadas, muestran que: los países africanos comercian productos más sofisticados entre sí que con el resto del mundo.


De igual manera, más comercio también podría ayudar al continente a revertir la desindustrialización perjudicial en la que se haya en estos momentos. Un área de libre comercio que funcione correctamente podría ayudar a su solución al impulsar los esfuerzos para atraer inversores con la perspectiva de un mercado de 1.300 millones de clientes. En definitiva, África necesita más fabricación, desde enlatar fruta hasta ensamblar teléfonos móviles.


La Unión Africana tiene un amplio historial de pronunciamientos grandiosos, sin embargo, su seguimiento, no siempre es el indicado por lo que la siguiente fase, será elaborar acuerdos, aunque aburridos, vitales para el éxito de esta odisea. Acuerdos sobre barreras no arancelarias, reglas de origen y resolución de disputas.


Los países africanos también necesitan construir la infraestructura, física, para facilitar el comercio sin problemas, uniendo sus países con carreteras, ferrocarriles y redes interconectadas. Necesitan igualmente agilizar los procedimientos aduaneros, a menudo exasperantemente lentos. Y por último, aunque no por ello menos importante, deben redoblar los esfuerzos para poder elevar los estándares de educación, con un énfasis particular en las habilidades vocacionales que puedan ayudar a las personas a participar en economías más interconectadas.


El registro de las múltiples áreas regionales de libre comercio de África es mixto. Lo que significa que la comunidad del este de África, se está moviendo hacia una unión aduanera y ha progresado más que la mayoría gracias a una infraestructura unida, es probablemente, la más avanzada. Es por ello que debería actuar como plantilla para el continente.


Los líderes tendrán que hacer un buen trabajo explicando los beneficios potenciales del libre comercio y promulgando políticas de inclusión para poder hacer realidad este proyecto. Dado que África es propensa a una reacción violenta contra la libre circulación de personas sin restricciones, como muestran los recientes ataques xenófobos en Sudáfrica.


"Hemos llegado a un momento en nuestra historia en que África necesita más inversión que ayuda extranjera", dijo Ramaphosa en la Cumbre de África de FT en Londres el mes pasado. En esto, el multilateralismo es el mejor camino a seguir.


Fuente: FT


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